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Cantabria
tiene una población aproximada de 535.000 habitantes. La distribución
espacial resulta francamente desequilibrada, ya que el 10% de la
superficie provincial acoge a más del 70% de la población, dando lugar
así a zonas con muy diferentes densidades.
Las
mayores concentraciones se localizan en la zona costera. Solamente las
ciudades de Santander (capital de la Comunidad) y Torrelavega suman casi
la mitad del total de la población provincial. En cuanto al modo de
asentamiento, debe señalarse que, en términos generales, Cantabria
ofrece un modelo diseminado, que es mucho más patente en la zona
oriental de la provincia y en toda la franja litoral.
Comarcas y economía provincial
No es fácil
establecer una división comarcal de las tierras de Cantabria que recoja
la tradición histórica, que se ajuste a unos límites naturales y en la
que se identifiquen los distintos tipos humanes. Y, sin embargo, en
Cantabria se puede oír hablar de pasiegos, cabuérnigos, lebaniegos,
campurrianos y trasmeranos, como si cada uno de estos tipos humanos
correspondiese a una entidad comarcal concreta y bien delimitada.
La realidad es que ni los propios cántabros se ponen de acuerdo a la
hora de definir, por ejemplo, a un pasiego como a un habitante de las
riberas del río Pas, con lo que quedaría excluido como pasiego el
natural de Selaya o Villacarriedo, o como a un habitante de los montes
de Pas, en cuyo caso ya no serían pasiegos aquellos que viven en las
zonas bajas del valle del Pas.
Dejando a
un lado la polémica, y entendiendo que probablemente es pasiego,
trasmerano o lebaniego quien se siente como tal, en Cantabria se han
establecido una gran comarca litoral y cinco interiores que, en general,
se ajustan a las cuencas fluviales de los principales ríos.
Santander y su entorno
Santander, ciudad ideal.
Este significativo titular resume en pocas palabras la realidad de una
moderna y cosmopolita ciudad. Premios como el de "ciudad ideal", unido
al recientemente otorgado por los periodistas americanos especializados
en turismo, quienes eligieron a Santander como la ciudad más elegante de
España, o la adjudicación por parte de la Comunidad Europea de las
banderas Azul y Mundo Limpio para su playas, refrendan el esfuezo
realizado por las sucesivas corporaciones municipales para realzar la
belleza natural de la capital de Cantabria
La ciudad Santander es el
centro administrativo y comercial de la región y está bordeada por una
hermosísima bahía que se prolonga hasta la zona de El Sardinero, en la
que se encuentran sus afamadas playas del mismo nombre (Primera y
Segunda).
La ciudad dispone de una
amplia dotación de parques y jardines de gran interés, entre los que
destacan los de Pereda, en recuerdo del escritor constumbrista cántabro
José María de Pereda, la Finca Altamira, Mataleñas y La Magdalena, donde
se encuentra ubicado el Palacio Real y una amplia campa donde se
practica la hípica.
Visitas obligadas en la
ciudad de Santander son las de la Iglesia del Cristo y la Catedral, de
estilo gótico y asentada sobre las ruinas de un monasterio medieval del
siglo XIII; la Biblioteca Menéndez Pelayo, cuyo origen está en los más
de 40.000 volúmenes regalados a la ciudad por el insigne polígrafo
santanderino Marcelino Menéndez y Pelayo; el Palacio Real de la
Magdalena, antigua residencia veraniega de la familia real al inicio del
presente siglo y actual sede de la Universidad Internacional Menéndez
Pelayo (UIMP); el Museo Regional de Prehistoria y el Museo Marítimo del
Cantábrico.
La ciudad cuenta, también,
con un parque y campo de golf, el de Mataleñas. Al otro lado de la
Bahía, en Pedreña, a quince minutos de paseo en barco, se encuentra el
Real Golf de Pedreña, en cuyos hoyos se forjó el mundialmente conocido
Severiano Ballesteros. La oferta golfista se completa con el recinto
situado en el Abra del Pas, a diez minutos de la ciudad, y en uno de los
parajes más bellos del entorno santanderino.
Un histórico
establecimiento de juego, el Gran Casino de El Sardinero, y dos
edificios emblemáticos de reciente construcción: el de la Asamblea
Regional, rehabilitación del antiguo Hospital de San Rafael, y el
Palacio de Festivales, diseñado por Sainz de Oíza y sede de las
actividades del FIS, son buena muestra de como la arquitectura puede y
debe servir para realzar una ciudad.
Muy cerca de Santander
puede visitarse el faro de Cabo Mayor, las playas de la Maruca, Virgen
del Mar, San Juan de Canal, Covachos y Arnía; el Parque Natural de las
Dunas y Playas de Liencres, la cueva prehistórica de El Pendo y el Museo
Etnográfico Velarde, ambos en el término municipal de Camargo, y el
Parque de la Naturaleza de Cabárceno, donde numerosas especies de
animales salvajes viven en semilibertad en un karst de arcilla roja
donde ya en la época prerromana, y hasta tiempos recientes, funcionó una
explotación minera de la que se extraía óxido de hierro.
Costa Oriental y Trasmiera
En la Costa Oriental y la
comarca de Trasmiera se encuentran las más hermosas playas del litoral
cantábrico y las poblaciones turísticas por excelencia de Cantabria. La
Trasmiera del interior es, así mismo, una de las zonas ganaderas más
pujantes de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
En el recorrido por la
ruta citada resulta imprescindible la visita a Castro Urdiales, el
municipio más oriental de Cantabria, donde puede recorrerse la Puebla
Vieja, la Iglesia gótica de Santa María, el castillo-faro y el paseo
marítimo que desemboca en la playa de Brazomar. Se recomienda degustar
sus especialidades gastronómicas, principalmente besugo y caracoles.
En Islares, Oriñón y Guriezo merece la
pena visitar, además de sus playas naturales, la Iglesia parroquial de
Guriezo, la ferrería medieval de La Iseca y la ermita de Nuestra Señora
de las Nieves. Guriezo cuenta con una especialidad gastronómica de
primer orden, que son sus excelentes chorizos.
En Laredo se puede
disfrutar de todo el sabor de lo antiguo recorriendo la Puebla Vieja,
recrearse contemplando su Iglesia de estilo gótico o recorrer el inmenso
arenal conocido como la Playa Salvé. de seis kilómetros de longitud.
Santoña no puede ni quiere
ocultar su pasado militar y cuna de navegantes famosos como Juan de la
Cosa. Visita obligada son el castillo de San Carlos y los fuertes de San
Martín y Napoleón y la iglesia gótica. Cuenta, además, con una playa de
sonoro nombre: la de Berria.
Noja e Isla son los dos
localidades cántabras que mayor desarrollo turístico han experimentado
en los últimos años. De ese presente y un rico pasado, forjado por los
indianos (emigrantes que hicieron fortuna en América), se encuentran
numerosos ejemplos como los palacios y casonas. Sus playas son
especialmente apreciadas por la calidad de sus blanquísimas arenas. En
Isla destacan, también, sus conocidos viveros de langosta.
En el término municipal de
Bareyo se encuentran las playas de Ajo -en esta localidad la
especialidad gastronómica es la paella de marisco y la langosta. Destaca
especialmente la iglesia románica de Santa María de Bareyo, obra del
siglo XII en la que destaca el ábside. Posee además una pila bautismal
románica, considerada como la más monumental y original de Cantabria.
A Ribamontán al Mar
corresponde el inmenso arenal, de más de diez kilómetros, que
iniciandose en El Puntal, frente al Palacio de la Magdalena, comprende
las localidades de Somo y Loredo. A mar abierta, también, están las
playas de Langre y Galizano.
Costa Occidental
La
excursión a la zona occidental de Cantabria se convierte en una paseo
costero, recorriendo algunos de las playas y parajes más agrestes de la
Comunidad Autónoma cántabra. Se recomienda utilizar la carretera
turística Oyambre-Los Llaos-San Vicente de la Barquera. Toda la zona
está repleta de conjuntos histórico-artísticos, sobresaliendo entre
todos Santillana del Mary y sus afamadas Cuevas de Altamira.
El
conjunto monumental e histórico-artístico de Santillana del Mar exige
toda la atención del viajero. La Colegiata románica y sus capiteles de
gran belleza y realismo, los innumerables palacios y casonas, el Museo
Regina Coelli, dedicado a la restauración de obras de arte religioso,
las casonas museo del Aguila y la Parra o la Fundación Santillana, son
algunas de las visitas obligadas. Como obligado es llegarse hasta el
Museo de las Cuevas de Altamira para valorar la importancia del
descubrimiento de la llamada Capilla Sixtina del Arte Cuaternario.
Actualmente las visitas al interior de las cuevas está limitada por
razones de seguridad, pero muy pronto se llevará a cabo una réplica
exacta de Altamira, con lo que sus tesoros estarán al alcance del gran
público.
Comillas es la otra localidad de la costa occidental que merecidamente
está reconocida como conjunto histórico-artístico. El Palacio de
Sobrellano, el "Capricho" de Gaudi y la Universidad Pontificia son los
principales atractivos monumentísticos. Quienes deseen emocionarse con
el entorno paisajístico deberán acudir al Parque Natural de la Ría de la
Rabia y Oyambre.
En
San Vicente de la Barquera podrá contemplar su característica Puebla
Vieja, la iglesia gótica, el castillo que domina la villa, las ruinas
del Convento de San Francisco y el sepulcro del inquisidor Antonio del
Corro. Para los amantes de la buena mesa todos tipo de pescados y la
especialidad del "sorropotún", una marmita de bonito muy especial.
Liébana y Picos de Europa
La
ruta por Liébana y los Picos de Europa brida la contemplación de pueblos
centenarios y paisajes de impresionante belleza como el desfiladero de
La Hermida, el Collado de Llesba, los bosques de Cabezón de Liébana, las
laderas de Peña Sagra y la subida a Tresviso, el municipio de menor
población y situado a mayor altitud de Cantabria y famoso por su queso
picón.
De
Urdón parte el camino de herradura que conduce a Tresviso y desde el que
se ofrecen impresionantes panorámicas.
Santa
María de Lebeña y su iglesia mozárabe, Mogrovejo y su torre medieval,
Cillorigo y su Museo Etnográfico y Piasca con su su iglesia románica,
son visitas obligadas para quien recorra la zona.
En
Potes, capital de la comarca de Liébana, pude visitarse la Puebla Vieja,
la Torre del Infantado y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana,
donde se guarda el "Lignum Crucis" el mayor trozo de la Vera Cruz,
madero en el que fue crucificado Jesucristo.
En
Espinama se inicia la subida a los puertos de Aliva y Macizo Central de
los Picos de Europa, al que también se accede desde el teleférico de
Fuente Dé que permite igualmente la ascensión al Mirador del Cable.
En
Turieno tiene su sede la asociación de Turismo Ecuestre Picos de Europa
que pone a disposición de los visitantes rutas a caballo por los macizos
de dichos picos.
Toda
la zona de Liébana cuenta con especialidades gastronómicas claramente
diferenciadas del resto de la Comunidad Autónoma. El cocido lebaniego,
hecho a base de garbanzos y berza, asados, caza, pesca y quesos, entre
los que destacan, además del ya citado de Tresviso, los de Bejes y Aliva.
Campoo y Vaderredible
Esta extensa excursión por
la Comarca de Campoo y Valderredible combina los más diversos
atractivos. Desde el paisajístico y naturalista (bosques y montes de
flora y fauna autóctona, itinerarios idóneos para el senderismo...), a
los culturales (arte rupestre, románico, ruinas romanas, casonas y
palacios, etcétera), pasando por la práctica de deportes de invierno (la
estación de Esquí de Alto Campoo), de la caza y la pesca. Y todo ello
sin olvidar la gastronomía propia de la comarca. Truchas de los ríos de
montaña, platos de caza (jabalí, corzo y venado) y repostería
(especialmente las pantortillas de Reinosa) configuran un menú tan
variado como atractivo.
Muy
cerca de Reinosa, en
Fontibre, asistimos al nacimiento del Ebro. Entre chopos, hayas y robles
surge el que termina siendo el más caudaloso río de la Península
Ibérica. El pantano del Ebro, el más grande embalsamiento de agua de
España, acoge la Reserva Nacional de Aves Acuáticas, y es lugar idóneo
para la práctica de deportes náuticos. La Reserva Nacional del Saja es,
sin duda, otra visita obligada para quien recorra esta ruta de la
Cantabria interior.
Desde Reinosa, la capital de
la comarca de Campoo, parten distintas rutas para admirar el arte
religioso y civil más notable de Cantabria: las ruinas romanas de
Julióbriga, las colegiatas románicas de Cervatos, San Martín de Elines y
las iglesias rupestres de Cadalso, Arroyuelos y Santa María de Valverde.
La Estación Invernal de Alto
Campoo, en Braña Vieja, gerenciada por la empresa pública Cantur S. A,
está situada en un paraje de paisaje impresionante que domina el Pico
Tres Mares, así llamado por nacer en sus laderas ríos que terminan
vertiendo sus aguas al Cantábrico, al Atlántico y al Mediterráneo. La
Estación de esquí cuenta con todo tipo de servicios: telesquís,
telesillas, hotel, refugios y pistas bien balizadas, para el disfrute de
los amantes de los deportes de Invierno.
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